Raphael – Music to Disappear In II: una música para dejarse llevar
Hay discos que llegan casi por casualidad. No los estás buscando, no tienes referencias previas sobre ellos y, sin embargo, cuando empiezas a escucharlos descubres que esconden algo que te atrapa poco a poco.
Eso es precisamente lo que me ocurrió con Music to Disappear In II, de Raphael.
Fue uno de esos descubrimientos que te recuerdan que todavía quedan muchos rincones por explorar dentro de la música. Al principio simplemente escuchas. Después empiezas a prestar atención a los sonidos, a las atmósferas y a esos pequeños detalles que aparecen casi sin avisar. Y finalmente te das cuenta de que el disco te ha llevado a otro lugar.
Quizá el propio título ya sea toda una declaración de intenciones: Music to Disappear In. Una invitación a apartarse durante un rato del ruido, de las prisas y de todo aquello que normalmente ocupa nuestra cabeza.
Y eso es, precisamente, lo que encuentro en este álbum.
Un álbum para dejarse llevar
La música de Raphael se mueve por un territorio en el que ambient, electrónica y música instrumental se encuentran de una manera muy natural.
No hay necesidad de grandes explosiones ni de melodías que intenten quedarse en nuestra cabeza a la primera escucha. Aquí todo parece suceder de una forma más pausada.
Los sonidos van apareciendo poco a poco, creando espacios y dejando respirar la música. Hay algo muy cinematográfico en esta manera de construir las composiciones, pero también una gran libertad para que cada oyente imagine su propio paisaje.
Y creo que ahí está una de las grandes virtudes de Music to Disappear In II.
Es un disco que no parece pedirte nada. Simplemente está ahí, esperando su momento.
“River Seeks The Deep”
Y si tuviera que elegir una puerta de entrada al álbum, sin duda sería “River Seeks The Deep”, el tema que lo abre.
Desde los primeros compases tuve la sensación de estar entrando poco a poco en otro espacio. La música avanza con calma, como el agua de un río que sigue su curso sin necesidad de correr.
El propio título resulta precioso: un río que busca las profundidades.
Mientras lo escucho, esa imagen aparece casi de forma natural. El agua avanzando, buscando su camino, encontrando obstáculos y continuando su recorrido.
No hay prisa en la composición. Los sonidos aparecen y se van entrelazando lentamente, construyendo una atmósfera envolvente que invita a quedarse.
Para mí, “River Seeks The Deep” funciona como una puerta de entrada perfecta al universo de Raphael.
Una música para otro momento
Quizá Music to Disappear In II sea uno de esos discos que necesitan su momento.
Hay días en los que buscamos música que nos despierte, que nos haga cantar o que nos empuje hacia delante. Pero también existen esos otros momentos en los que necesitamos bajar el ritmo.
Este álbum funciona especialmente bien ahí.
Raphael deja espacios, utiliza silencios y crea paisajes sonoros que no necesitan ser explicados. La música avanza con libertad y permite que cada uno encuentre sus propias sensaciones en ella.
Y eso hace que las escuchas puedan ser diferentes dependiendo del momento.
Una escucha que permanece
En mi caso, “River Seeks The Deep” fue la pieza que consiguió abrirme la puerta a este álbum. A partir de ahí, el resto del disco fue apareciendo poco a poco, sin necesidad de buscar respuestas ni de analizar demasiado lo que estaba escuchando.
Me quedé simplemente con una sensación: la de haber encontrado un pequeño refugio sonoro.
Y quizá esa sea la magia de ciertos discos. No necesitan impresionarnos en la primera escucha ni demostrar nada. Simplemente encuentran su lugar.
Music to Disappear In II ha sido para mí uno de esos descubrimientos.
Una música pausada, envolvente y llena de espacios en los que perderse durante un rato.
Raphael — “River Seeks The Deep”.
Comentarios
Publicar un comentario