Wim Mertens – Motives for Writing: La melodía como argumento vital
Quizás Motives for Writing, publicado en 1989, pase desapercibido dentro de la vasta e inabarcable discografía de Wim Mertens. Sin embargo, se trata de una de esas obras donde el compositor belga despliega su lenguaje con una naturalidad que roza lo milagroso. El disco consta de seis composiciones que, lejos de ser temas menores, constituyen una muestra clara del refinamiento melódico y la sensibilidad tímbrica que caracterizan al autor.
Desde el breve y extravagante arranque con Watch, hasta el final contemplativo de The Whole, pasando por el magnífico No Testament, la música fluye con facilidad, incluso de modo insultante, en un trabajo de gran envergadura como el que nos ocupa. No hay atajos ni efectismos: sólo una profunda conexión entre idea y forma, entre motivo y expresión.
Uno de los aspectos más llamativos de este álbum es la inclusión, de una sección de metales: trompeta, tuba y trombón se combinan de forma exquisita con los instrumentos ya clásicos en su repertorio —el piano (su instrumento por antonomasia), el clarinete, el saxofón, el piccolo, el arpa o el violín—, conformando una paleta sonora rica y cuidadosamente equilibrada.
La formación que interpreta la obra es bastante singular. A la voz y piano habituales de Mertens —quien también ejecuta el piano eléctrico— se suman el cello de Lieven Van de Walle y el contrabajo de Etienne Siebens. La sección de viento está integrada por ocho músicos: Jef Coolen (trompeta), Dirk Descheemaeker (clarinete, saxofón soprano), Marc Grauwels y Eric Mertens (flautas piccolo), Geert Steen (tuba), Eddy Verdonck (trombón), Luk Verdonck (fagot) y Marc Bonne en la percusión. Todos ellos contribuyen a crear una arquitectura sonora precisa y profundamente expresiva.
No Testament —la que abre la cara B del vinilo— puede afirmarse, sin temor a exagerar, que es una de las mejores composiciones de Wim Mertens en toda su trayectoria. La pieza comienza con una repetitiva secuencia de cello, contrabajo y maderas, creando un tapiz hipnótico y austero que sirve como base sólida para el desarrollo posterior. A medida que avanza, se van incorporando con sutileza el resto de los vientos y, de forma especialmente destacada, la percusión… ¡pero qué percusión!
Cuesta encontrar una obra dentro del repertorio de Mertens —y posiblemente fuera de él— en la que el elemento percusivo adquiera tal protagonismo sin perder la esencia minimalista del conjunto. La percusión en No Testament no actúa como simple acento o soporte rítmico, sino que se convierte casi en el eje estructural de la composición. Su presencia es majestuosa, medida, precisa, y sin embargo llena de energía contenida, marcando dinámicas y transiciones con una elegancia que corta el aliento.
Sobre ese entramado, la melodía se va desplegando con una mezcla de lirismo y contención que es pura esencia Mertens.
En definitiva, Motives for Writing es una de esas obras que no necesitan levantar la voz para hacerse notar. Puede que no figure entre los títulos más célebres de Wim Mertens, pero guarda en su interior una intensidad silenciosa que recompensa a quien se detiene a escuchar con atención. Aquí no hay urgencia, ni artificio, ni exceso: sólo la música desplegándose con una lógica interna que conmueve por su pureza.
Este álbum no se impone, se ofrece. Y cuando se lo acepta en su totalidad, uno comprende que, más allá de los motivos para escribir, lo que realmente importa es tener algo verdadero que decir… y encontrar la forma más bella de decirlo. Wim Mertens lo consigue aquí con una claridad admirable.
.jpg)
.jpg)
Comentarios
Publicar un comentario