🌿 Will Ackerman, Jeff Oster & Tom Eaton – Brothers (2021)
Hay momentos en que uno busca una música que te acompañe con serenidad y armonía, sin caer en lo insulso. Para esos momentos, el disco Will Ackerman, Jeff Oster & Tom Eaton – Brothers (2021) es un aliado perfecto. Sus texturas envolventes y orgánicas lo hacen ideal para esos espacios donde el alma necesita respirar despacio.
Antes de sumergirnos en las notas, vale la pena conocer a los maestros detrás de ellas. Will Ackerman es una leyenda viva: fundador del icónico sello Windham Hill Records en los años 70, revolucionó la música acústica contemporánea con su estilo de guitarra fingerstyle delicado e introspectivo. Sus trabajos en solitario, como Imagined Ocean (1986), definieron el sonido new age accesible y meditativo. Aquí, Ackerman aporta su guitarra acústica como ancla emocional, tocando con una sensibilidad que parece susurrar secretos del universo.
Jeff Oster, por su parte, es el mago de los metales: un trompetista y fliscornista cuyas melodías flotantes añaden capas de lirismo y alma. Conocido por álbumes como Moonlit Door (2010), Oster infunde jazz suave y new age en sus composiciones, creando texturas que elevan al oyente. En Brothers, su fliscorno actúa como contrapunto perfecto a la guitarra de Ackerman: una danza de voces que suena tanto celestial como terrenal.
Completando el trío, Tom Eaton es el arquitecto sonoro: guitarrista acústico, pianista y productor premiado, con créditos en más de 200 álbumes (incluyendo colaboraciones con Ackerman). Eaton se encarga del piano, teclados, bajo, guitarra eléctrica y percusión, orquestando todo con maestría. Su enfoque es minimalista pero rico, permitiendo que cada instrumento respire.
Juntos, estos tres “hermanos” no biológicos —unidos por años de colaboraciones en estudios y festivales— crearon Brothers como una celebración de la amistad y la creatividad sin restricciones. Grabado durante la pandemia, el álbum refleja un deseo colectivo de conexión en tiempos de aislamiento.
Lanzado el 30 de julio de 2021 por Retso Records, Brothers dura aproximadamente 38 minutos y fue producido por Eaton. Recibió una nominación al Grammy en 2022 en la categoría Best New Age Album, confirmando su estatus como un hito en el género. No es de extrañar: los críticos lo llaman “el mejor disco de los últimos 10 años” dentro del universo Windham Hill, destacando cómo rescata la esencia de los años dorados del sello pero con una frescura moderna.
Brothers no pasó desapercibido. Kathy Parsons, de Mainly Piano, lo describe como “seamless, soothing and magical”, un escape perfecto del estrés hacia un lugar de armonía —ideal para quien necesita un “ahhhhhh” de alivio. Destaca cómo la portada, con tres árboles en un estilo Windham Hill clásico, simboliza perfectamente la hermandad de los artistas.
Dyan Garris, de New Age Notes, va más allá: lo llama “tender, touching and profoundly poignant”, una sinfonía atemporal que acaricia el alma como una brisa effortless. Para ella, es un “tesoro especial como un diamante”, con pistas que provocan escalofríos y dejan marcas eternas en el alma —sin ego, solo unidad divina.
Por su parte, Something Else Reviews enfatiza el “toque humano” de las guitarras acústicas, el piano y la trompeta cortés, contrastando con la frialdad digital de gran parte de la música actual. Es un álbum que emula el cambio constante de la naturaleza, nacido de risas y conversaciones alrededor de la mesa entre amigos —puro, reposado y conectado a la tierra.
En un mundo caótico, donde el ruido abunda y las conexiones parecen frágiles, Brothers es un recordatorio de que la música puede unirnos como familia. Es perfecto para meditación, atardeceres solitarios o simplemente para recargar el alma después de un día agotador. Si eres nuevo en el new age, empieza por “Three Trees”: te atrapará al instante. Para los fans de Windham Hill, es como volver a casa después de años.
☀️ The Golden Hour — un instante suspendido en luz
Entre todas las piezas del disco, “The Golden Hour” merece mención aparte. Es el corazón dorado de Brothers, una composición donde el tiempo se disuelve en una calma radiante. La guitarra de Ackerman guía con delicadeza, mientras la trompeta de Oster flota como un rayo cálido sobre los paisajes etéreos de Eaton.
El título no es casual: representa esa hora mágica en la que el sol se despide, bañando todo con un resplandor melancólico y esperanzador a la vez. “The Golden Hour” captura ese instante con una precisión emocional que conmueve —una mezcla de nostalgia, gratitud y quietud. Es música para mirar al horizonte y simplemente estar.
En su sencillez radica su poder: tres músicos que tocan con el alma abierta, sin artificios, recordándonos que la belleza más profunda a menudo vive en el silencio entre las notas.
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