🌊 La Serenissima – Loreena McKennitt
Un canto a la belleza melancólica de Venecia
Hay canciones que no solo se escuchan, sino que se sienten, se respiran. Una de ellas es “La Serenissima”, una de las piezas instrumentales más evocadoras del repertorio de Loreena McKennitt, incluida en su disco The Book of Secrets (1997). A través de esta composición, la artista canadiense nos sumerge en una Venecia antigua, soñada y nostálgica, donde el tiempo parece haberse detenido.
📖 The Book of Secrets, un álbum en el momento justo
Publicado en 1997, The Book of Secrets es uno de los trabajos con mayor éxito comercial en la carrera de Loreena McKennitt. A ello no solo contribuyó la popularidad del tema “The Mummers' Dance” —cuya versión original y remixes llegaron incluso a sonar en emisoras comerciales—, sino, sobre todo, la gran calidad del álbum en su conjunto y su lanzamiento en un momento clave: el auge de la música celta durante los años noventa.
Este disco, como su propio título indica, es un libro de secretos antiguos que se despliegan canción a canción, conectando leyendas, tradiciones y geografías lejanas, todo hilado con la sensibilidad y elegancia únicas de McKennitt.
🕯 La Serenissima, la Venecia de los sueños
El título de esta joya instrumental hace referencia directa a Venecia, “La Serenísima”, nombre con el que se conocía a la República veneciana en épocas pasadas. Loreena visitó la ciudad por primera vez en 1991 y quedó profundamente impresionada por su historia y su atmósfera suspendida en el tiempo. Sin embargo, fue en 1995, tras leer sobre la visita de Enrique III de Francia a Venecia en 1574, cuando recibió la inspiración para componer esta obra llena de melancolía y belleza.
🎻 El arte de lo instrumental
“La Serenissima” es una pieza de raíces medievales y celtas, en la que Loreena deslumbra no solo como compositora, sino también como intérprete. El arpa, probablemente su instrumento predilecto, se convierte aquí en la voz principal, conduciendo con suavidad y nobleza la melodía central. Le acompañan el violonchelo de Anne Bourne, la viola da gamba de Joanna Levine, y la guitarra victoriana de Robin Jeffery, todos ellos instrumentos de época que ayudan a dar a la pieza un aire elegante, solemne y distinguido.
Aunque Loreena es ampliamente reconocida por su voz celestial, en “La Serenissima” decide dejar que hablen los instrumentos. Y lo hacen con una claridad emocional abrumadora. Es un viaje pausado, como si uno estuviera navegando en silencio por los canales de la historia.
🌍 Un puente entre culturas
Loreena McKennitt es una artista que siempre ha mirado hacia oriente, hacia el Mediterráneo, hacia el mundo celta, sin fronteras ni etiquetas. En “La Serenissima” se filtra esa visión universalista que impregna toda su discografía: la música como puente entre culturas, entre épocas, entre sensibilidades.
Venecia, cruce de caminos, encarna esa idea. Fue puerta de Europa hacia el Este, cuna de arte, política, comercio y espiritualidad. Loreena la homenajea con esta joya sonora, discreta y profunda.
🎧 “La Serenissima” no se canta: se contempla. Es una pintura musical, un poema sin palabras que nos habla desde lo más hondo. Ideal para escuchar en la noche, cuando la ciudad duerme y solo quedan la luz tenue y el recuerdo de lo bello.
Loreena McKennitt, una vez más, nos recuerda que la música también puede ser una forma de viajar sin moverse del sitio.

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