Healing: música para sanar, respirar y encontrar la calma
Hay discos que uno escucha para descubrir nuevas canciones y otros que aparecen en el momento adecuado, cuando lo que necesitamos no es intensidad, sino un poco de calma. Healing, recopilación publicada por Domo Records, pertenece claramente a esta segunda categoría.
El álbum reúne a un grupo de músicos que, desde diferentes caminos, han explorado esa zona de la música en la que las melodías dejan de ser simplemente entretenimiento para convertirse en atmósfera, reflexión y espacio interior. Son doce piezas que recorren diferentes paisajes sonoros y culturales, pero que comparten una misma intención: invitar al oyente a detenerse.
Y entre todos estos nombres encontramos algunos especialmente familiares para quienes llevamos años siguiendo la música New Age y ambiental. Kitaro, por supuesto, ocupa un lugar destacado, acompañado por músicos como Hiroki Okano, Dave Eggar, Yu-Xiao Guang, Shinji, Steve Anderson y Seda Bağcan.
El viaje comienza con Hiroki Okano y “Starry Night”, una pieza delicada que parece buscar precisamente ese estado de quietud que anuncia el título del disco. Okano es un músico muy ligado a la tradición japonesa de la música ambiental y su presencia resulta perfecta para abrir este recorrido.
Después aparece Dave Eggar con “Afrika”, donde el violonchelo y las texturas ambientales aportan una dimensión más terrenal. Eggar tiene una manera muy particular de utilizar su instrumento, alejándolo de la tradición clásica para convertirlo en una voz capaz de dialogar con diferentes culturas y paisajes sonoros.
Uno de los momentos más interesantes llega con “Hiten” de Yu-Xiao Guang, virtuoso del huqin y músico estrechamente relacionado con el universo de Kitaro. Su instrumento introduce una sonoridad oriental que encaja perfectamente con el carácter contemplativo del álbum.
Y precisamente Kitaro aparece dos veces en Healing. Primero con “Moondance”, una composición de carácter más expansivo y cósmico, y finalmente con “Reflection Of The Moon”, una extensa pieza que funciona como una auténtica despedida nocturna.
Pero en medio de este viaje aparece una canción que, a primera vista, parece pertenecer a otro mundo.
“Street Spirit (Fade Out)”: cuando Radiohead entra en el universo de la sanación
Hay canciones que poseen una oscuridad tan profunda que resulta difícil imaginarlas dentro de un álbum como Healing. “Street Spirit (Fade Out)” de Radiohead es precisamente una de ellas.
La canción original, incluida en The Bends (1995), es una de las composiciones más sombrías y fascinantes de Radiohead. La guitarra hipnótica de Jonny Greenwood, la voz frágil de Thom Yorke y una letra marcada por imágenes de desesperanza construyen una atmósfera que parece caminar permanentemente al borde del abismo.
Por eso resulta especialmente llamativo encontrar aquí una reinterpretación de Dino Malito.
Malito no intenta competir con la intensidad emocional de Radiohead. Hace justamente lo contrario: desnuda la canción y la lleva a un territorio mucho más íntimo y acústico. Y ahí sucede algo curioso.
La tristeza permanece, pero cambia su significado.
En la versión original, “Street Spirit” parece hablar desde el interior de la oscuridad. En esta nueva lectura, esa misma oscuridad parece contemplarse desde cierta distancia. Como si después de atravesarla pudiéramos sentarnos tranquilamente a observarla.
Y eso hace que su presencia en Healing tenga mucho sentido.
Porque sanar no significa necesariamente estar siempre bien. A veces significa aceptar aquello que nos duele, mirarlo de frente y encontrar una manera diferente de convivir con ello.
La elección de esta canción introduce así una pequeña grieta dentro de la serenidad del álbum, pero también una de sus mayores riquezas. Entre melodías orientales, sonidos ambientales, instrumentos acústicos y composiciones espirituales aparece una canción nacida del desencanto de los años noventa.
Y precisamente por eso destaca.
“Street Spirit (Fade Out)” nos recuerda que la calma no siempre nace de la alegría; en ocasiones nace después de atravesar la tristeza.
Entre los restantes momentos del álbum encontramos también a Steve Anderson, que aporta dos piezas de inspiración clásica, “The Girl With The Flaxen Hair” y “The Swan”, mientras que Seda Bağcan, con “One Moment Of Peace”, introduce una dimensión todavía más espiritual.
Pero quizá lo más interesante de Healing sea precisamente que no intenta ser un disco completamente homogéneo. Hay ambient, música instrumental, elementos orientales, reinterpretaciones clásicas, electrónica y paisajes acústicos.
Lo que los une es otra cosa: la búsqueda de un estado emocional.
Healing no es un disco para escuchar con prisas. Es música para poner cuando el día termina, cuando queremos leer, descansar, meditar o simplemente cerrar los ojos y dejar que las imágenes aparezcan.
Y en ese recorrido, “Street Spirit (Fade Out)” ocupa un lugar especial. Porque incluso dentro de un disco dedicado a la serenidad hay espacio para recordar que la vida también está hecha de sombras.
Quizá por eso el título del álbum resulte tan apropiado.
Healing no promete olvidar las heridas. Nos propone encontrar un lugar tranquilo desde el que poder contemplarlas.
Y cuando ese refugio está construido con las voces musicales de Kitaro, Hiroki Okano, Dave Eggar, Yu-Xiao Guang, Dino Malito y todos los artistas reunidos aquí, el viaje merece la pena.
Un disco para escuchar despacio, respirar profundamente y dejar que la música haga el resto.
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