George Winston (Hart, Míchigan, Estados Unidos, 11 de febrero de 1949 – Williamsport, Pensilvania, 4 de junio de 2023) fue un pianista estadounidense que se autodefinía como “pianista rural folk”. Nacido en Hart, Míchigan, creció principalmente en Miles City, Montana, un entorno que marcaría profundamente su sensibilidad musical. Completó su formación en Misisipi y Florida, donde estudió sociología en la Universidad de Stetson, institución que más tarde le otorgó un doctorado honorario en artes. Falleció a los 74 años, tras una larga lucha contra diversos tipos de cáncer, entre ellos tiroides, piel y síndrome mielodisplásico.
Gran parte de su obra evoca las estaciones del año y los paisajes naturales, reflejando su infancia rural y su profundo amor por la naturaleza. Aunque publicó su primer álbum en 1972, alcanzó reconocimiento internacional con Autumn (1980), seguido por Winter into Spring (1982) y December (1982), discos que vendieron millones de copias y consolidaron su inconfundible estilo impresionista de piano solo. A lo largo de su carrera grabó 16 álbumes de piano solo, superando los 15 millones de discos vendidos, y en 1983 fundó su propio sello, Dancing Cat Records, con el que impulsó tanto su música como la de guitarristas hawaianos de slack-key.
Winston suele ser descrito como un compositor neo-clásico, aunque su música abarca múltiples territorios: interpretó piano, armónica y guitarra acústica, explorando el jazz, la música contemporánea, el R&B de Nueva Orleans y el new age, etiqueta que siempre rechazó pese a ser uno de sus pioneros. Sus álbumes de piano solo ayudaron a definir el sonido del sello Windham Hill, y aunque para su disgusto suele ser uno de los primeros nombres asociados al new age, su obra trascendió cualquier clasificación. Con Autumn recibió elogios de DownBeat y Rolling Stone, que destacaron su capacidad para fusionar lirismo, atmósfera y melodía en lo que él denominó “piano folklórico”. Pianistas solistas hay muchos, pero pocos han logrado un equilibrio tan emocional y trascendente como el suyo.
Artista profundamente ecléctico, Winston citaba influencias tan diversas como The Doors, Tangerine Dream, Fats Waller, John Coltrane, Steve Reich, así como Vince Guaraldi, James Booker y Professor Longhair. Rindió homenaje a varios de ellos con álbumes completos, como Linus and Lucy: The Music of Vince Guaraldi (1996) y Love Will Come (2010), o Night Divides the Day – The Music of the Doors (2002). También compuso bandas sonoras para obras como The Velveteen Rabbit (1984, con Meryl Streep) y episodios de This Is America, Charlie Brown (1988), además de publicar discos benéficos destinados al alivio de catástrofes naturales y la investigación del cáncer, como Spring Carousel (2017) y Restless Wind (2019).
Entre sus mayores reconocimientos, Winston ganó el Grammy al Mejor Álbum New Age por Forest (1994), además de recibir nominaciones por trabajos como The Velveteen Rabbit, Plains (1999), Montana: A Love Story (2004) y su tributo a The Doors.
Forest, publicado el 11 de octubre de 1994, es su séptimo álbum y el sexto de piano solo. En él, Winston despliega toda su esencia artística, impregnando cada nota de un lirismo sereno y contemplativo. El tema “Cloudy This Morning” destaca especialmente, aunque el disco ofrece otras joyas como “Graceful Ghost” (de William Bolcom) y “Tamarack Pines”, donde aflora su faceta más minimalista. El álbum combina composiciones originales con versiones de piezas tradicionales y de otros autores, incluyendo obras de John Barry, Larry Young, Howard Blake, Mark Isham, así como melodías tradicionales francesas y japonesas. Con una duración de 45 minutos y 48 segundos, Forest fue aclamado por su atmósfera evocadora y profundidad emocional, certificado Oro por la RIAA en diciembre de 1994, alcanzó el puesto 62 del Billboard 200 y obtuvo el Grammy en 1996, consolidando definitivamente a George Winston como una figura esencial de la música contemporánea.:
“Cloudy This Morning” La Joya de Forest
“Cloudy This Morning” es una de las piezas más íntimas y representativas del universo musical de George Winston. Incluida en el álbum Forest (1994), esta composición resume a la perfección su manera de entender el piano: melodía sencilla, emoción contenida y una profunda conexión con la naturaleza.
Desde los primeros compases, el tema se despliega como un paisaje cubierto de niebla. El piano avanza con ritmo pausado y minimalista, dejando que cada nota respire, como si el tiempo se ralentizara. Winston no busca el virtuosismo técnico, sino la atmósfera, esa sensación de contemplación silenciosa que invita a mirar hacia dentro.
“Cloudy This Morning” transmite melancolía serena, pero también calidez. No es tristeza, sino recogimiento. Es música que sugiere un amanecer gris, húmedo y tranquilo, donde la luz aún no termina de imponerse, pero promete claridad. En esa ambigüedad emocional reside gran parte de su belleza.
La pieza refleja el concepto que Winston llamaba “piano folklórico”: una música profundamente personal, inspirada en paisajes rurales, estaciones del año y emociones cotidianas. Su estilo, cercano al impresionismo sonoro, permite que cada oyente complete la obra con sus propios recuerdos e imágenes.
Dentro de Forest, disco que le valió el Grammy al Mejor Álbum New Age, “Cloudy This Morning” se erige como uno de sus momentos más memorables: sencillo, honesto y atemporal. Una prueba más de que, en manos de George Winston, el piano puede convertirse en un refugio silencioso donde detener el mundo por unos minutos.


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