Hay canciones que viajan sin necesidad de pasaporte. «Western Highway» es una de ellas.
En Transatlantic Sessions – Series 5, Volume Two (2012), la canta Muireann Nic Amhlaoibh, una de las voces más reconocidas del folk irlandés contemporáneo y antigua vocalista del grupo Danú. Su interpretación convierte la canción en un puente emocional entre el oeste de Irlanda y las tierras del folk americano.
Origen de la canción
«Western Highway» es obra del compositor escocés James Grant (Love and Money), publicada originalmente a principios de los años 90.
No existe una versión tradicional gaélica previa ni un título histórico en irlandés asociado a la obra, por lo que se suprime esa referencia para mantener la fidelidad a los hechos.
La letra trata sobre una carretera interminable, la añoranza por un amor distante y la búsqueda de claridad mientras se sigue avanzando. Es una road song emocional, sencilla y profunda.
La interpretación en Transatlantic Sessions
Muireann canta la canción en inglés, con su estilo habitual: una voz clara, directa y sin ornamentos innecesarios. La grabación se realizó en Dromoland Castle, en el condado de Clare, Irlanda, con la house band del programa, formada por músicos de primer nivel:
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Jerry Douglas, dobro
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Aly Bain, fiddle
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Russ Barenberg, guitarra
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Danny Thompson, contrabajo
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Michael McGoldrick, flauta y whistles
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Donald Shaw, piano
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Béla Fleck, banjo
Cada uno aporta un matiz distinto sin restar protagonismo a la voz: el dobro de Douglas actúa como un segundo narrador, el fiddle de Bain aporta el color irlandés, y el banjo de Fleck aparece con discreción, reforzando el carácter transatlántico del arreglo.
Un arreglo que cruza el océano
La versión ofrece un viaje musical tranquilo pero lleno de emoción. Comienza con una atmósfera cercana al folk irlandés y, a medida que se suman los instrumentos, aparecen texturas que recuerdan al bluegrass y al folk americano, creando esa mezcla característica de Transatlantic Sessions.
Uno de los momentos más íntimos llega hacia el final, cuando Muireann suaviza la voz y la banda reduce la intensidad: un breve respiro que realza el regreso del conjunto en los compases finales.
Un viaje que no se acaba
La interpretación dura aproximadamente 5 minutos, pero deja la sensación de haber recorrido una distancia mucho mayor. No es solo una canción: es una invitación a dejarse llevar, a avanzar aunque la carretera parezca interminable.
Si alguna vez necesitas recordar que la música puede ser ruta, refugio y regreso, escucha esta versión.
Cierra los ojos, respira, y deja que la carretera siga su curso.
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