Hace unos días compartimos los primeros adelantos del nuevo disco de Fiona Joy Hawkins, When Shadows Talk (2025), comenzando con “Lava & Snow” y más tarde con la sobrecogedora “Stasis”. Hoy regresamos a este hermoso álbum para destacar un nuevo tema que nos ha llamado especialmente la atención: “Angels Message”.
When Shadows Talk es mucho más que un álbum: es la entrada a un territorio emocional donde la música se convierte en un lenguaje íntimo, casi confesional. En esta nueva obra, Fiona Joy Hawkins abraza un minimalismo radical, renunciando a cualquier acompañamiento para confiar plenamente en un único instrumento: el piano Stuart & Sons de 97 teclas. Esta elección no es un mero detalle técnico, sino una declaración estética y espiritual.
Un álbum concebido desde el retiro y la vulnerabilidad
El corazón de When Shadows Talk nace de un período de exilio autoimpuesto. Fiona decidió apartarse del ruido social, creativo y emocional para reencontrarse con una voz interior que sentía ahogada. Este retiro no fue evasión, sino búsqueda: un proceso de desnudez artística donde cada composición se escribe desde el hueso, desde la emoción sin maquillaje.
El resultado no es un álbum triste ni sombrío, sino profundamente humano, repleto de matices que van desde la calma luminosa hasta la melancolía introspectiva.
El piano como confesionario y como compañero
El Stuart & Sons de 97 teclas se convierte en un protagonista silencioso. Su rango extendido no solo ofrece notas más graves y más agudas, sino también una textura sonora que permite que las emociones respiren con mayor profundidad.
Los graves, con una resonancia casi orquestal, encarnan la tierra, la memoria, el peso de lo que se calla.
Los agudos, cristalinos y puros, ofrecen ligereza, claridad y destellos de esperanza.
El espacio entre ambos registros crea un territorio emocional donde las sombras —como sugiere el título— pueden finalmente “hablar”.
No hay artificios, no hay capas adicionales. Solo Fiona y el piano, en un diálogo que se siente tan cercano que parece que el oyente estuviera sentado a su lado, respirando al ritmo de cada nota.
Un álbum que escucha el silencio tanto como lo llena
Una de las cualidades más fascinantes de When Shadows Talk es su relación con el silencio. Fiona no teme dejar espacio entre las notas; al contrario, lo usa como un elemento narrativo.
En este álbum, el silencio no es ausencia: es presencia, es la sombra que da forma a la luz, es el eco emocional donde la música completa su significado. Cada pausa, cada resonancia natural del piano, contribuye a una sensación de tiempo suspendido, como si el mundo quedara momentáneamente en pausa para permitir que lo interior pueda escucharse.
Una estética de pureza y honestidad
When Shadows Talk destaca por su sobriedad: no hay nada que distraiga, nada superficial. Esa pureza permite que cada matiz interpretativo cobre relevancia:
la presión exacta de los dedos,
la respiración entre frases,
el sutil uso del pedal,
la manera en que Fiona deja que una nota se extinga lentamente antes de continuar.
Todo está puesto al servicio de una música que invita, más que a escuchar, a sentir. En un mundo donde la producción musical tiende al exceso, este álbum se erige como un acto de resistencia: un recordatorio de que la belleza puede encontrarse en lo simple, lo desnudo, lo verdadero.
“Angels Message”: un rayo que atraviesa el silencio
Angel’s Message (Pista 4) se presenta como una de las piezas más espirituales y sugerentes del álbum. Fiona Joy Hawkins la compuso inspirada en un cuadro que cuelga en su propia casa, “The Angel” de David Vivian, una imagen que ha acompañado su vida cotidiana con un aura de misterio y protección. De esta inspiración visual nace una melodía fluida, contemplativa y profundamente emotiva, que parece susurrar mensajes divinos en medio de la oscuridad.
La pieza está impregnada de la idea de que los mensajes más importantes no siempre llegan con estruendo, sino a través de voces sutiles, señales íntimas que se manifiestan cuando estamos en silencio. Fiona incluso alude al número angelical 222, símbolo de balance, armonía y alineación, reforzando la noción de que la música puede ser también una forma de guía espiritual. En este sentido, “Angel’s Message” funciona como un tributo a esos “amigos invisibles pero sentidos”, presencias que acompañan, sostienen y orientan sin necesidad de hacerse visibles.
Dentro de la atmósfera introspectiva de When Shadows Talk, la pieza emerge como un destello espiritual, un claro en el bosque emocional del álbum. Mientras otras composiciones exploran la quietud, la incertidumbre o la suspensión del tiempo, “Angels Message” se eleva con una claridad casi etérea, como si proviniera de un plano más luminoso.
La interpretación de Fiona está cargada de una delicadeza extraordinaria:
Las notas agudas brillan como pequeñas revelaciones, instantes de conciencia que iluminan lo oculto.
El registro grave sostiene la melodía con una calidez profunda, evocando un abrazo silencioso y protector.
El uso sutil del pedal crea un halo envolvente, un espacio donde cada frase se expande como un mensaje que viaja más allá de lo audible.
No es una pieza grandilocuente, pero precisamente en esa sencillez radica su fuerza. Es una música que invita a cerrar los ojos y escuchar, más que con los oídos, con el corazón. “Angels Message” se convierte así en una puerta hacia lo invisible, un recordatorio de que la luz también habla cuando las sombras susurran.
Con este álbum, Fiona Joy Hawkins consolida su posición como una de las pianistas más sensibles y poéticas de la escena neoclásica contemporánea. Su piano no solo suena: habla, respira y conmueve.
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