Loreena McKennitt – “Seeds of Love” (del disco A Midwinter Night’s Dream)
De nuevo os traigo una canción de una de las artistas favoritas de este blog: Loreena McKennitt y su mágica “Seeds of Love”, incluida en el disco A Midwinter Night’s Dream.
Llevaba tiempo sin traer nada de ella por aquí, y parecía que ya se la echaba de menos. Y ahora, mientras nos adentramos en el otoño y caminamos lentamente hacia el invierno, me ha parecido el momento perfecto para invocar su música una vez más.
Loreena McKennitt es una artista única, una canadiense universal cuya voz trasciende fronteras y épocas. Su canto, lleno de dulzura, pureza y un encanto casi sobrenatural, posee la capacidad de transportarnos a mundos antiguos, a paisajes donde lo celta, lo espiritual y lo poético se entrelazan de forma sublime. Escucharla siempre es una experiencia íntima y profunda, una invitación a mirar hacia adentro.
Nacida el 17 de febrero de 1957 en Morden, Manitoba, Loreena creció en un entorno rural canadiense, hija de una enfermera y un tratante de ganado. Desde niña mostró una inclinación natural por la música, cantando en coros y estudiando piano y voz clásica. Su trayectoria es un ejemplo de sensibilidad y coherencia artística: cada álbum suyo parece una puerta hacia otro tiempo. Obras como The Book of Secrets (1997) o An Ancient Muse (2006) la catapultaron a la fama internacional, pero es su conexión con lo ancestral y lo espiritual lo que la hace realmente inolvidable.
No es solo una cantante; es una narradora de historias, una trovadora moderna que teje melodías que evocan paisajes lejanos y emociones profundas.
El disco A Midwinter Night’s Dream (2008) es uno de esos trabajos que parecen creados para acompañar los días fríos y las noches largas. Publicado como una expansión de su anterior EP A Winter Garden (1995), Loreena añadió ocho nuevas canciones para conformar un álbum de trece piezas llenas de serenidad y misterio. Inspirado en el ciclo de las estaciones y en el folclore europeo, McKennitt transforma villancicos tradicionales y baladas invernales en arreglos íntimos y acogedores, con toques de folk celta y un aura de calidez hogareña que envuelve el alma.
Aunque el disco contiene temas navideños, no todas las canciones lo son. “Seeds of Love” no es una canción de Navidad, aunque aparece tanto en A Midwinter Night’s Dream como en A Winter Garden: Five Songs for the Season. Se trata de una balada tradicional inglesa del siglo XVII que habla del amor y del dolor. En ella, las flores se convierten en símbolos de las emociones humanas:
la violeta representa la modestia, el lirio la pureza, y la rosa la cortesía; mientras que la rosa roja encarna el amor verdadero, y la curvatura del sauce simboliza el dolor y la pérdida.
En el corazón del álbum late esta joya, “Seeds of Love”, que McKennitt rescata y transforma con su magia característica. Las letras, poéticas y melancólicas, usan la metáfora de sembrar semillas para hablar de un amor no correspondido:
“I sowed the seeds of love, I sowed them in the spring / I gathered them up in the morning so clear, when the small birds so sweetly sing.”
(“Sembré las semillas del amor, las sembré en primavera / Las recogí por la mañana tan clara, cuando los pajaritos cantan dulcemente.”)
En la versión de Loreena, la melodía se vuelve etérea, con su voz flotando sobre un lecho de arpas, cuerdas y percusiones suaves, recordándonos que, como el invierno da paso a la primavera, el dolor del amor puede germinar en esperanza.
Es una canción que evoca jardines olvidados y susurros del viento, perfecta para reflexionar sobre lo que sembramos en nuestras propias vidas emocionales. En el contexto del álbum, actúa como un puente entre la quietud invernal y la promesa del renacimiento, encajando a la perfección con el espíritu de los ciclos eternos que tanto inspiran a McKennitt.
Escuchar “Seeds of Love” ahora, con las hojas cayendo y el frío asomando, es como un bálsamo para el alma. Loreena no solo canta; te invita a sentarte junto al fuego, a cerrar los ojos y dejar que sus notas te conduzcan hacia ese rincón místico del alma donde la belleza, la melancolía y la esperanza se funden en una sola emoción.
Sembré las semillas de amor
Sembré las semillas de amor
Las sembré en primavera
Las recogí una mañana despejada
Mientras los pájaros cantaban dulcemente
Mientras los pájaros cantaban dulcemente
El jardinero estaba a mi lado
Le pedí que eligiera para mí
Él escogió la violeta, el lirio y la rosa
Pero esas las rechacé las tres
Pero esas las rechacé las tres
La violeta no me gustaba
Porque florecía demasiado pronto
El lirio y la rosa me hicieron meditar
Entonces pensé esperar hasta junio
Entonces pensé esperar hasta junio
En junio la rosa roja florecería
Esa era la flor para mí
A menudo antes arrancaba los capullos de rosa roja
Hasta que cultivé el sauce
Hasta que cultivé el sauce
El sauce se torcerá
El sauce se enroscará
A menudo he deseado estar así en brazos de un joven
Que una vez tuvo mi corazón
Que una vez tuvo mi corazón
Sembré las semillas de amor
Las sembré en primavera
Las recogí una mañana despejada
Mientras los pájaros cantaban dulcemente
Mientras los pájaros cantaban dulcemente
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