A Starry Wisdom: La sabiduría estelar de Wim Mertens en su madurez minimalista
A Starry Wisdom es uno de los discos de Mertens que más me gustan de su etapa más reciente. Este disco, editado en el año 2013 por el sello Usura, representa un hito en la evolución del compositor belga, quien ya para entonces había consolidado una carrera de más de tres décadas marcada por su exploración incansable de la música minimalista, el postminimalismo y una fusión única entre piano y ensembles camerísticos que lo distingue de contemporáneos como Michael Nyman. Encargado originalmente por el Festival de Flandes en Gante bajo la iniciativa de Jelle Dierickx, el álbum tuvo su estreno mundial en dos conciertos agotados en septiembre de 2011: uno en solitario para piano en la imponente Catedral de Sint-Baafs, y otro con el Wim Mertens Ensemble (un quinteto de cuerdas, piano y vientos) en el Capitole de Gante. Aquellos eventos capturaron la esencia de Mertens: una sabiduría estelar, etérea y profundamente introspectiva, como sugiere el título, que evoca tanto la cosmogonía cósmica como una iluminación interior.Con una duración total de unos 55 minutos distribuidos en ocho pistas —"From a Nethermost Point of View", "More Than a Genre", "Contemporaneousness", "The Custom of Amok", "Given Without Givenness", "At the Edge of the Void", "Ausgedehnt" y "The Scene of Two"—, A Starry Wisdom se despliega como un tapiz sonoro de texturas delicadas y crescendos sutiles. El álbum abre con "From a Nethermost Point of View" (5:12), una introducción contemplativa que sitúa al oyente en una perspectiva casi primordial, con el piano de Mertens tejiendo patrones repetitivos que ascienden gradualmente. Le sigue "More Than a Genre" (4:45), un tema que trasciende etiquetas con su pulso rítmico sutil y toques de ensemble, cuestionando las fronteras entre lo clásico y lo contemporáneo.
“Contemporaneousness”: Un destello de clasicismo vivoEl tercer tema, “Contemporaneousness” (4:30), representa de manera ejemplar la esencia del estilo de Wim Mertens, aunque introduce un matiz particular que lo distingue dentro del álbum. En esta composición, Mertens combina su habitual enfoque minimalista con pasajes de inspiración clasicista, perceptibles sobre todo en la intervención del clarinete y las cuerdas, que evocan un aire barroco reinterpretado desde una sensibilidad contemporánea.
Sustentada sobre un pulso animado y dinámico, la pieza otorga un papel central a los metales —con trombones y tuba al frente—, cuya presencia firme y rítmica marca el desarrollo de la obra con notable energía.La interacción entre el clarinete, que aporta un toque melódico y lírico, y el pulso firme de los metales crea una dinámica que equilibra la introspección con una energía casi festiva, haciendo de “Contemporaneousness” un puente entre la tradición y la innovación.
Como suele suceder en la música de Mertens, esta composición crece con cada nueva escucha: lo que al principio puede parecer una estructura repetitiva y familiar se transforma, poco a poco, en un tapiz sonoro lleno de matices que revela nuevos detalles a medida que uno se adentra en él.
El disco continúa con “The Custom of Amok” (4:58), que inyecta un pulso rítmico más urgente y casi hipnótico, con el fagot de Lode Vercampt y el bajo tuba de Bob Permentier añadiendo un timbre grave que contrasta con la ligereza de las cuerdas. “Given Without Givenness” (7:12) explora territorios más abstractos, con capas instrumentales que evocan una paradoja filosófica a través de su estructura repetitiva. El clímax llega en “At the Edge of the Void” (11:48), la pista más extensa, donde Mertens expande su universo sonoro hacia lo sublime, con la clarineta y el cello de Bart Watté dialogando en un contrapunto minimalista que crece orgánicamente. “Ausgedehnt” (8:27) ofrece una resolución expansiva, con arreglos de Peter Verbraken que estiran las melodías hasta lo infinito, y “The Scene of Two” (8:34) cierra con una escena dual, casi cinematográfica, donde piano y ensemble convergen en una quietud luminosa.Lo que hace de A Starry Wisdom un favorito personal en la discografía reciente de Mertens es su equilibrio entre intimidad y grandiosidad. Aunque muchos temas pueden resultar familiares, como es natural con un compositor tan prolífico y consistente como Mertens, cada escucha revela nuevas capas, especialmente en piezas como “Contemporaneousness”, Mertens sigue siendo un tesoro infravalorado en algunos círculos, lo que realza su atractivo para quienes buscan en la música un refugio estelar.
A Starry Wisdom encapsula la madurez de un artista que, en 2013, seguía reinventándose. Recomiendo escucharlo en una noche clara, con auriculares, para sumergirse en su universo sonoro. “Contemporaneousness”, con su ritmo vivo y su clasicismo renovado, es un punto de entrada perfecto para apreciar la genialidad de Mertens: un compositor que encuentra lo eterno en lo repetitivo.
A Starry Wisdom es uno de los discos de Mertens que más me gustan de su etapa más reciente. Este disco, editado en el año 2013 por el sello Usura, representa un hito en la evolución del compositor belga, quien ya para entonces había consolidado una carrera de más de tres décadas marcada por su exploración incansable de la música minimalista, el postminimalismo y una fusión única entre piano y ensembles camerísticos que lo distingue de contemporáneos como Michael Nyman. Encargado originalmente por el Festival de Flandes en Gante bajo la iniciativa de Jelle Dierickx, el álbum tuvo su estreno mundial en dos conciertos agotados en septiembre de 2011: uno en solitario para piano en la imponente Catedral de Sint-Baafs, y otro con el Wim Mertens Ensemble (un quinteto de cuerdas, piano y vientos) en el Capitole de Gante. Aquellos eventos capturaron la esencia de Mertens: una sabiduría estelar, etérea y profundamente introspectiva, como sugiere el título, que evoca tanto la cosmogonía cósmica como una iluminación interior.Con una duración total de unos 55 minutos distribuidos en ocho pistas —"From a Nethermost Point of View", "More Than a Genre", "Contemporaneousness", "The Custom of Amok", "Given Without Givenness", "At the Edge of the Void", "Ausgedehnt" y "The Scene of Two"—, A Starry Wisdom se despliega como un tapiz sonoro de texturas delicadas y crescendos sutiles. El álbum abre con "From a Nethermost Point of View" (5:12), una introducción contemplativa que sitúa al oyente en una perspectiva casi primordial, con el piano de Mertens tejiendo patrones repetitivos que ascienden gradualmente. Le sigue "More Than a Genre" (4:45), un tema que trasciende etiquetas con su pulso rítmico sutil y toques de ensemble, cuestionando las fronteras entre lo clásico y lo contemporáneo.
“Contemporaneousness”: Un destello de clasicismo vivoEl tercer tema, “Contemporaneousness” (4:30), representa de manera ejemplar la esencia del estilo de Wim Mertens, aunque introduce un matiz particular que lo distingue dentro del álbum. En esta composición, Mertens combina su habitual enfoque minimalista con pasajes de inspiración clasicista, perceptibles sobre todo en la intervención del clarinete y las cuerdas, que evocan un aire barroco reinterpretado desde una sensibilidad contemporánea.
Sustentada sobre un pulso animado y dinámico, la pieza otorga un papel central a los metales —con trombones y tuba al frente—, cuya presencia firme y rítmica marca el desarrollo de la obra con notable energía.La interacción entre el clarinete, que aporta un toque melódico y lírico, y el pulso firme de los metales crea una dinámica que equilibra la introspección con una energía casi festiva, haciendo de “Contemporaneousness” un puente entre la tradición y la innovación.
Como suele suceder en la música de Mertens, esta composición crece con cada nueva escucha: lo que al principio puede parecer una estructura repetitiva y familiar se transforma, poco a poco, en un tapiz sonoro lleno de matices que revela nuevos detalles a medida que uno se adentra en él.
El disco continúa con “The Custom of Amok” (4:58), que inyecta un pulso rítmico más urgente y casi hipnótico, con el fagot de Lode Vercampt y el bajo tuba de Bob Permentier añadiendo un timbre grave que contrasta con la ligereza de las cuerdas. “Given Without Givenness” (7:12) explora territorios más abstractos, con capas instrumentales que evocan una paradoja filosófica a través de su estructura repetitiva. El clímax llega en “At the Edge of the Void” (11:48), la pista más extensa, donde Mertens expande su universo sonoro hacia lo sublime, con la clarineta y el cello de Bart Watté dialogando en un contrapunto minimalista que crece orgánicamente. “Ausgedehnt” (8:27) ofrece una resolución expansiva, con arreglos de Peter Verbraken que estiran las melodías hasta lo infinito, y “The Scene of Two” (8:34) cierra con una escena dual, casi cinematográfica, donde piano y ensemble convergen en una quietud luminosa.Lo que hace de A Starry Wisdom un favorito personal en la discografía reciente de Mertens es su equilibrio entre intimidad y grandiosidad. Aunque muchos temas pueden resultar familiares, como es natural con un compositor tan prolífico y consistente como Mertens, cada escucha revela nuevas capas, especialmente en piezas como “Contemporaneousness”, Mertens sigue siendo un tesoro infravalorado en algunos círculos, lo que realza su atractivo para quienes buscan en la música un refugio estelar.
A Starry Wisdom encapsula la madurez de un artista que, en 2013, seguía reinventándose. Recomiendo escucharlo en una noche clara, con auriculares, para sumergirse en su universo sonoro. “Contemporaneousness”, con su ritmo vivo y su clasicismo renovado, es un punto de entrada perfecto para apreciar la genialidad de Mertens: un compositor que encuentra lo eterno en lo repetitivo.
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