Syrins Call Los orígenes de un proyecto único
Syrinx Call es un proyecto musical nacido de la pasión del flautista alemán Volker Kuinke, un intérprete excepcional de flautas dulces, acompañado en esta aventura por Jens Lueck, productor y multiinstrumentista. Este último es bien conocido por su colaboración con la cantante Isgaard y por su trabajo como productor de la banda de rock progresivo Sylvan.
Una conexión con el rock progresivo
La huella progresiva en Syrinx Call es innegable: Volker Kuinke participó en discos de Eloy como Oceans 2 – The Answer, Timeless Passages y Visionary. Esa experiencia lo conecta con un mundo sonoro que no se limita a lo clásico o medieval, sino que abraza también la experimentación y la atmósfera progresiva.
Entre lo medieval y lo moderno
La música de Syrinx Call se mueve entre lo medieval y lo clásico, pero con pinceladas de modernidad que la acercan al new age y al art rock. Sus melodías, teñidas de un aire místico y evocador, recuerdan en ocasiones a la obra de Enya o al proyecto Adiemus de Karl Jenkins. La flauta dulce, con su timbre inconfundible, se convierte en el hilo conductor de una propuesta sonora que logra ser tanto nostálgica como contemporánea.
Syrinx Call – Wind in the Woods
Un bosque sonoro lleno de magia
El disco Wind in the Woods es uno de esos trabajos que atrapan desde la primera escucha. Aquí, la flauta dulce de Volker Kuinke guía cada pieza, creando melodías que parecen surgir del corazón de un bosque encantado, donde lo medieval y lo progresivo conviven en perfecta armonía.
La voz de Isgaard y los primeros pasos
El álbum abre con tres canciones memorables: When Worlds Unite, The Minstrel’s Song y Belle Ame, todas interpretadas por la voz angelical de Isgaard. La atmósfera medieval envuelve cada nota, y en Belle Ame el violonchelo añade un toque clásico y melancólico que eleva aún más la emoción.
Entre lo oriental, lo progresivo y lo clásico
El viaje sonoro continúa con piezas como Magic Market, que aporta un aire oriental, o Des Kaisers Vermächtnis, narrada por Klaus Hoffmann-Hoock, donde las flautas y los teclados nos transportan a un relato solemne y lleno de historia. The Castle, por su parte, incluye la guitarra eléctrica de Peter Jordan, abriendo la puerta a un sonido más cercano al art rock progresivo.
En contraste, La Vie Oubliée muestra una delicadeza clásica de piano y flauta, mientras que Libertine’s Dance aporta frescura y dinamismo, mezclando influencias medievales, clásicas e incluso jazzísticas.
Voces que elevan el espíritu
Uno de los momentos más emotivos llega con Requiem for a Dream, donde resuena la voz de Martin Luther King con su celebre frase I Have a Dream junto al canto celestial de Doris Packbiers, esposa de Volker. Ella también participa en Syrinx Call, una pieza inspirada en la leyenda de la ninfa Syrinx y el dios Pan, cuya historia da nombre al proyecto.
Un cierre inolvidable
El álbum culmina con Both Sides of the Mirror, de aire casi religioso gracias a la combinación de flauta y violonchelo, y con The Place Where We Will Meet, donde Isgaard vuelve a brillar junto a la guitarra de Eckhard Kuinke y un solo final de Jan Petersen (Sylvan), que aporta un toque progresivo cercano al espíritu de Pink Floyd.
Cierre
Wind in the Woods es un álbum lleno de atmósferas y melodías hermosas, donde la flauta dulce se convierte en el alma de cada composición. Con influencias medievales, clásicas y progresivas, este disco se mueve entre lo terrenal y lo onírico, ofreciendo al oyente una experiencia mágica y única. Para los amantes de la música de mente abierta, y especialmente para los seguidores de Jens Lueck e Isgaard, es una obra imprescindible.

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