🌅 Morning in Madrid – Nightnoise
Un amanecer de altura en la historia del grupo
Cuando Nightnoise publicó A Different Shore en 1995, muchos se preguntaban si el grupo lograría mantener el altísimo nivel mostrado en su anterior trabajo, Shadow of Time. La salida de Billy Oskay, miembro fundador y alma temprana del conjunto, había sido un giro importante. Pero su sustituto no era un cualquiera: Johnny Cunningham, violinista escocés de trayectoria impecable, no solo se integró con naturalidad, sino que aportó una nueva dimensión emocional y técnica al sonido del grupo.
"Morning in Madrid" fue su primera composición para Nightnoise… y el resultado fue, sencillamente, deslumbrante.
La canción “Morning in Madrid” fue compuesta por Johnny Cunningham, y aunque no hay una fuente oficial que indique el lugar exacto de composición, se sabe que fue escrita inspirándose en una mañana real vivida por el grupo en la ciudad de Madrid durante una de sus giras europeas.
Nightnoise visitó España en varias ocasiones, y en una de esas visitas —probablemente a principios de los años 90, durante la gira del disco Shadow of Time— pasaron un tiempo en Madrid. Según diversas entrevistas y notas de prensa de la época, Johnny Cunningham quedó profundamente impresionado por la atmósfera tranquila y luminosa de la ciudad al amanecer, lo cual le inspiró para escribir esta pieza.
El título “Morning in Madrid” no es decorativo ni ficticio: representa una experiencia concreta, un instante vivido por el músico escocés, que supo traducir en música la belleza melancólica y serena de ese despertar en la capital española.
Unas suaves notas de piano abren la pieza con timidez, como si el día aún no supiera que ha comenzado. Pero en pocos instantes, la guitarra de Mícheál Ó Domhnaill entra en escena, cálida y precisa, y da paso al violín de Johnny, que se eleva sobre todo con una melodía de influencia impresionista, cargada de lirismo, sutileza y belleza emocional. La entrada de la flauta de Brian Dunning, con arabescos melódicos que bien podrían haber salido del París de finales del siglo XIX, confirma que estamos ante una obra maestra de una agrupación que ya no tiene fronteras estilísticas.
Sí, Nightnoise nació bajo el signo del folk celta, pero en este punto de su carrera ha trascendido etiquetas. Aquí no hay ni “new age” ni “música celta” como tales, sino una música sin tiempo, sin etiquetas, hecha desde el corazón y con una sensibilidad extraordinaria.
A Different Shore es, en efecto, uno de esos discos cercanos a la perfección. No hay relleno. Cada una de sus diez piezas tiene su razón de ser, y el equilibrio entre los músicos es absoluto. El grupo estaba en un momento de esplendor. Cuatro músicos, cuatro amigos, compartiendo ideas, ensayando, puliendo detalles, eligiendo con rigor… y entregando al oyente una obra madura, sincera y profundamente inspirada.
En este disco, Tríona Ní Dhomhnaill despliega todo su talento: piano, flautas, acordeón, sintetizadores y voz. Mícheál, como siempre, brilla con su guitarra elegante y sus toques de flauta. Brian Dunning, con sus múltiples flautas y acordeón, aporta esa dimensión aérea que es marca registrada del grupo. Y Johnny Cunningham, con ese violín emocionado y preciso, entra por la puerta grande al universo Nightnoise con esta maravilla que es "Morning in Madrid".
Un homenaje a una ciudad, un amanecer convertido en música, y un grupo en estado de gracia. Escuchar esta pieza es detener el tiempo por unos minutos… y permitirnos soñar.
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