Kim Planert – Being (2022): música para sostener el alma
"BEING is an exploration of the human experience from within..." Con estas palabras, Kim Planert nos abre la puerta a uno de sus trabajos más íntimos y conmovedores. Being, publicado en 2022, no es solo un disco, es una invitación a la introspección, un refugio sonoro que ofrece consuelo, pausa y sentido en medio del caos.
Compuesto durante los años inciertos de la pandemia, este álbum nace desde lo más profundo de la experiencia humana: la necesidad de reconectar con uno mismo, de encontrar belleza en medio de la adversidad, de sostenernos unos a otros cuando el mundo parece desmoronarse. Son solo ocho piezas —“Breath”, “Mercy”, “Cataclysm”, “Us”, “Liebe”, entre otras—, pero cada una de ellas contiene un universo emocional vasto y delicado.
La música de Planert en Being transita entre lo neoclásico y lo cinematográfico, con una elegancia que nunca abruma. El piano, las cuerdas y los arreglos orquestales —interpretados magistralmente por Budapest Scoring— construyen paisajes que respiran, se expanden, susurran. El violín de Román Oszecsinszkij y el violonchelo de Mayas Olveti aportan una calidez que toca lo más hondo.
“Breath”, pieza inaugural, parece hablarnos al oído, como un primer suspiro después de una larga contención emocional. “Cataclysm” ahonda en la tensión y la transformación, y “Liebe” (amor) se siente como una rendición pacífica, una aceptación serena de lo que somos. Cada obra tiene un propósito claro: sostenernos, elevarnos, acompañarnos.
Kim Planert compuso Being con la idea de crear “un espacio seguro y elevado” para el oyente, un entorno donde la empatía y la compasión —por los demás y por uno mismo— puedan florecer. En tiempos donde la prisa, el ruido y la desconexión parecen imponerse, este álbum nos invita a detenernos y simplemente ser.
A nivel técnico, el disco es impecable: orquestado con el asesoramiento de Tim Davies, masterizado en Eastside Mastering Studios de Berlín por Götz-Michael Rieth y presentado con un diseño de portada sobrio y elegante a cargo de Christo Downs. Un equipo de artistas trabajó contra viento y pandemia para dar vida a esta obra, y el resultado es profundamente humano y necesario.
Being no es música de fondo. Es música para el alma. Escucharla es un acto de cuidado, un regalo que nos hacemos a nosotros mismos en medio del ruido del mundo.
Kim Planert – “Us” (2022): la belleza de estar juntos
Entre las ocho piezas que componen Being, el álbum profundamente emocional de Kim Planert, hay una que destaca por su calidez envolvente y su mensaje sutil pero poderoso: “Us”, con una duración de 4 minutos y 20 segundos. Una composición que, sin palabras, dice mucho sobre lo que significa estar juntos.
“Us” se inicia con una delicada melodía de cuerdas y piano que se mantiene como hilo conductor a lo largo de toda la pieza, dibujando paisajes emocionales que oscilan entre momentos de calma y de intensidad, hasta alcanzar un clímax profundamente conmovedor.
Desde sus primeros compases, la pieza construye un ambiente de intimidad y cercanía. Las cuerdas, suaves pero firmes, parecen dibujar líneas invisibles entre dos almas que se encuentran, que se reconocen. El piano fluye como una conversación tranquila, como dos miradas que se entienden sin necesidad de hablar.
La música de Kim Planert siempre ha sido sensible al detalle, al espacio, al silencio que da forma a las emociones. En “Us”, esa sensibilidad se vuelve casi tangible: cada nota respira, se toma su tiempo, avanza con la calma de quien confía plenamente en el otro. No hay dramatismo, no hay sobresaltos; solo una profunda sensación de conexión, de armonía.
La estructura de la pieza es sencilla, pero eso no le resta profundidad. Al contrario, “Us” encuentra su fuerza precisamente en su capacidad de evocar con poco: un tema melódico claro, una orquestación sutil y un desarrollo que, sin cambiar demasiado, evoluciona con naturalidad, como lo hacen las relaciones verdaderas.
En un mundo que a menudo nos empuja a la individualidad y la separación, esta música nos recuerda el valor de lo compartido. “Us” es un homenaje a ese lazo invisible que une a las personas, al poder de la compañía, del cuidado mutuo, del nosotros por encima del yo.
En el contexto del álbum Being, esta pieza actúa como un punto de apoyo emocional. Mientras otras como Cataclysm exploran el conflicto interior, o Liebe nos mece en la dulzura del afecto, Us representa la comunión, el encuentro, el reconocimiento del otro como parte de uno mismo. Es una joya serena dentro de un disco que, en conjunto, se convierte en un espacio de empatía, compasión y belleza contenida.
Escuchar “Us” es como regresar a casa. Una casa que no está en un lugar físico, sino en el corazón de alguien que nos comprende.

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