Joe Hisaishi – "Summer" y "The Rain": el arte de conmover sin palabras
Hay compositores cuya música logra evocar recuerdos que nunca vivimos, paisajes que nunca visitamos y emociones que creíamos ajenas. Joe Hisaishi es uno de ellos. Su arte va más allá de las notas: construye universos emocionales donde lo cotidiano se vuelve poético y lo melancólico, profundamente bello.
En este blog hemos hablado muchas veces de compositores que trascienden los límites del cine para instalarse en el corazón de quienes aman la música. Uno de los más grandes es, sin duda, Joe Hisaishi. Su obra ha marcado a generaciones enteras, tanto por sus colaboraciones con Hayao Miyazaki como por sus piezas para otras películas y proyectos personales.
Hoy nos detenemos en dos composiciones muy especiales: "Summer", una de sus piezas más luminosas, y "The Rain", una de las más melancólicas. Ambas muestran el rango emocional y la sutileza de este maestro japonés que sabe cómo conmover sin recurrir a grandes artificios.
☀️ "Summer" – La banda sonora del verano perdido
"Summer" fue compuesta para la película Kikujiro (Kikujiro no Natsu, 1999), dirigida y protagonizada por Takeshi Kitano. Esta cinta marca un giro emocional en la filmografía de Kitano, conocido por sus violentos y oscuros thrillers. Kikujiro es una fábula entrañable, profundamente humana, que cuenta la historia de un niño, Masao, que emprende un viaje para encontrar a su madre, acompañado por un adulto irresponsable y algo rudo —el propio Kikujiro— que termina convirtiéndose, a su manera, en una figura paternal.
A lo largo del filme, la música de Hisaishi actúa como hilo conductor emocional, y "Summer" se convierte en su tema central. Lejos de dramatizar la historia, su melodía le aporta ligereza, ternura y un aire nostálgico, como si evocara los veranos de la infancia donde todo era posible. El piano, simple y repetitivo, se desliza entre cuerdas suaves que parecen reflejar los paisajes por donde transitan los protagonistas: caminos rurales, parques, cielos despejados... pero también la soledad del niño y los silencios del adulto.
"Summer" es una de esas piezas que pueden escucharse una y otra vez sin perder su magia. Su estructura minimalista está al servicio de una emocionalidad directa pero nada obvia. No hay tristeza explícita, pero sí un dejo de melancolía que se instala sin pedir permiso. Es un himno a lo efímero y bello.
🌧️ "The Rain" – Una tristeza que purifica
En el otro extremo del espectro emocional se encuentra "The Rain", una composición que muestra el rostro más íntimo de Hisaishi. Aquí, el piano se convierte en confidente silencioso, dejando que cada nota caiga con la misma cadencia que una gota de lluvia sobre una ventana. La música no cuenta una historia concreta, pero sugiere miles: despedidas, recuerdos, momentos de soledad elegida o impuesta.
"The Rain" no necesita una película que la acompañe: ella misma es un cortometraje emocional. Escucharla es como sentarse frente a una escena que no vemos, pero sentimos profundamente. Es ideal para esos momentos de introspección donde uno quiere reconectar consigo mismo sin ser invadido.
🎹 El lenguaje de las emociones
Tanto en "Summer" como en "The Rain", Joe Hisaishi demuestra que su lenguaje musical es universal. Sus composiciones no dependen de letras, ni de estructuras grandilocuentes. Son piezas honestas, directas, pero llenas de matices. Hay ecos de minimalismo, de música clásica japonesa, de pop cinematográfico, todo al servicio de una sensibilidad única.
Hisaishi no compone para impresionar. Compone para emocionar.


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