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Barbara Higbie – Presence (2022)
Un canto instrumental a la sanación y a la presencia del momento
Barbara Higbie es una talentosa pianista, violinista, y compositora estadounidense, ampliamente reconocida por su versatilidad musical y por su importante papel en el desarrollo de la música New Age desde los años 80, especialmente dentro del legendario sello Windham Hill. Con una formación sólida en música clásica, jazz y folk, Higbie ha colaborado con figuras como Darol Anger, Bonnie Raitt, Carlos Santana y Ferron, y ha forjado una carrera en solitario marcada por la sensibilidad, el lirismo y una elegancia musical innata.
En 2022 lanzó Presence, un álbum profundamente íntimo y atmosférico que cierra su trilogía instrumental conocida como la Chillogy, formada por Resonance (2019), Murmuration (2021) y este último trabajo. Esta serie de discos tiene un origen muy especial:
“La serie surgió para satisfacer la petición de una terapeuta corporal de música para sus sesiones con clientes. Me propuse crear un álbum pensado para sanadores: melódico y espontáneo, interpretado por excelentes músicos con excelentes instrumentos en un estudio excepcional. El primer álbum de la serie, Resonance, fue todo un éxito. Escuché a gente de todo el país que lo escuchaba constantemente. Se necesitaba una secuela, y durante la creación de ese segundo álbum, Murmuration, tuve un impulso creativo y compuse el tercer álbum, titulado Presence.”
Así nació Presence, un disco sereno y envolvente, compuesto por nueve piezas instrumentales interpretadas con una sutileza conmovedora. En él colaboran músicos como la chelista eléctrica Jami Sieber, la chelista acústica Mia Pixley y la percusionista Michaelle Goerlitz, aportando texturas cálidas y matices emocionales a las composiciones de Higbie. La producción, nuevamente a cargo de Lisa Vogel, refuerza ese aire de cercanía y contemplación que atraviesa todo el álbum.
Temas como “Mist on the River”, “Above the Trees” o “Weeping Willow” evocan paisajes tranquilos, momentos de pausa y la belleza escondida en lo cotidiano. Es un álbum perfecto para acompañar la meditación, la lectura, una caminata serena o simplemente el silencio compartido con uno mismo.
"Above the Trees"
La belleza suspendida entre el cielo y la tierra
Dentro del álbum, hay una pieza que sobresale por su capacidad de elevar al oyente hacia un estado de contemplación serena: Above the Trees. Desde los primeros compases, esta composición nos invita a dejar atrás el ruido cotidiano y a sobrevolar, en silencio y calma, un paisaje invisible hecho de armonía y luz.
El piano de Higbie —cálido, lírico y sin prisas— marca el camino por el que se desliza la melodía, mientras las cuerdas del chelo y los toques percusivos actúan como un viento suave que acompaña el vuelo. La pieza no necesita alardes técnicos ni crescendos dramáticos: su poder radica en lo que sugiere más que en lo que impone, en esa sensación de suspensión sobre el mundo, como si estuviéramos observando desde lo alto, “por encima de los árboles”, una vida que sigue su curso lentamente.
Musicalmente, Above the Trees se estructura con una sencillez elegante. La progresión armónica es clara y abierta, permitiendo que cada instrumento respire y aporte lo suyo sin saturar el conjunto. Esa transparencia tímbrica es una constante en el álbum Presence, pero en esta canción alcanza una especie de clímax emocional, con un carácter casi cinematográfico, etéreo, que recuerda a algunos pasajes de George Winston, Liz Story o el primer Keith Jarrett más melódico.
Escuchar Above the Trees es como flotar. Una experiencia que parece no tener peso, que nos aleja de las tensiones del cuerpo y nos devuelve a un lugar donde lo esencial —la melodía, el momento, la respiración— cobra protagonismo. Es música para sanar sin palabras, para estar sin necesidad de hacer.
Sin duda, Above the Trees representa de forma magistral la intención de toda la trilogía Chillogy: acompañar procesos interiores, ofrecer refugio sonoro y crear un espacio sagrado de escucha profunda. Es una de esas canciones que uno querría tener siempre a mano para esos días en que necesitamos un poco de cielo entre tanta tierra.
Con Presence, Barbara Higbie no solo completa una trilogía musical, sino que entrega un acto de generosidad artística: una música hecha para cuidar, sanar y habitar el presente con toda la delicadeza del mundo.
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