Hotel Luna: el disco que me descubrió a Suzanne Ciani
No puedo precisar la fecha exacta, pero recuerdo con claridad que fue hacia finales de 1999 cuando descubrí Hotel Luna, un disco que ya llevaba algunos años en el mercado. Formaba parte de una colección de música new age que reunía a varios de los mejores exponentes del género, y entre esos nombres, se encontraba uno que, hasta entonces, me era casi completamente desconocido: Suzanne Ciani.
Hotel Luna fue uno de los primeros discos que escuché de aquella colección. Desde que presioné “play” y comenzó a sonar la primera pista —la homónima “Hotel Luna”— supe que estaba entrando a un mundo musical nuevo, delicado y lleno de emociones que hasta ese momento no sabía que podían transmitirse con tal sutileza. Aquellos acordes iniciales, etéreos y profundamente evocadores, me transportaron de inmediato. Era como si cada nota susurrara secretos desde algún lugar lejano, como si el piano hablara un lenguaje íntimo que de pronto comprendía.
“Hotel Luna” no era simplemente una canción: era una atmósfera, un estado del alma. La forma en que Suzanne Ciani construía paisajes sonoros a base de teclados y texturas envolventes me fascinó. Me quedé inmóvil, escuchando, sin querer que terminara. Aquella primera experiencia me llevó a explorar más de su música, y con ello descubrí una sensibilidad que me acompañaría durante muchos años.
Otra de las piezas que me marcó profundamente fue “Love Song”. Su título, aparentemente simple, esconde una belleza arrebatadora. La melodía fluye con una ternura tan genuina que conmueve desde lo más hondo. Es una canción que parece escrita desde la nostalgia, desde un lugar donde el amor aún habita en forma de recuerdo. Cada vez que la escucho, me envuelve una calidez difícil de explicar, como si me reencontrara con algo esencial, puro y sincero.
Fue entonces cuando sentí curiosidad por saber más sobre esa artista que había logrado conmoverme de ese modo. Descubrí que Suzanne Ciani es una compositora, pianista y pionera de la música electrónica nacida en 1946 en Estados Unidos. Estudió en Wellesley College y luego en la Universidad de California en Berkeley, donde se adentró en el mundo de los sintetizadores, especialmente en el mítico Buchla, un instrumento que la acompañaría durante toda su carrera. En los años 70 y 80 se convirtió en una figura clave en el desarrollo de la música electrónica y ambiental, siendo además una de las pocas mujeres en un ámbito dominado por hombres. Su trabajo ha abarcado desde bandas sonoras para cine y publicidad, hasta álbumes de new age y electrónica experimental.
A lo largo de su carrera ha sido nominada en múltiples ocasiones a los Premios Grammy dentro de la categoría New Age y ha mantenido una fidelidad admirable a su visión artística: crear música que invite a la contemplación, al silencio interior, a la belleza pura. Y fue así como, sin buscarlo, Hotel Luna me abrió la puerta a ese universo.
Hotel Luna no solo fue mi puerta de entrada a la música de Suzanne Ciani, sino también al universo new age en su forma más refinada. Desde entonces, esa luna de hotel quedó colgada en mi cielo interior, iluminando noches de introspección y momentos en los que solo la música sabe qué decir.


Me encontré por casualidad con éste álbum en la biblioteca pública, como a mediados de los noventa. Desde entonces no ha habido año en el que no lo escuche al menos una vez.
ResponderEliminarSin duda es un gran disco con una buena música para descubrirla detenidamente , gracias por comentar
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