Alasdair Fraser & Paul Machlis – The Road North: un viaje musical hacia el alma de Escocia
En el universo de la música celta, pocos dúos han logrado una comunión tan profunda entre instrumento y emoción como la del violinista escocés Alasdair Fraser y el pianista Paul Machlis. Juntos crearon en 1997 el álbum The Road North, un disco que trasciende su tiempo y se convierte en un verdadero viaje sonoro hacia la memoria, los paisajes y la espiritualidad escocesa.
Desde la primera nota, el álbum destila una elegancia conmovedora. Fraser aporta con su violín no solo una técnica deslumbrante, sino un sentido narrativo ancestral, conectado a las raíces gaélicas. Por su parte, Machlis no se limita a acompañar: su piano respira con el violín, crea atmósferas, sugiere caminos, dibuja horizontes emocionales. Es un diálogo de iguales, donde no hay protagonismos, solo armonía.
El disco fluye como un paseo entre la niebla y los verdes eternos de las Tierras Altas, y dentro de su riqueza encontramos tres piezas especialmente memorables:
🎻 “Calliope House / The Cowboy Jig”
Este set de dos jigs tradicionales modernizados es pura alegría y ligereza. La primera parte, “Calliope House”, compuesta por Dave Richardson, ofrece una melodía luminosa, casi danzante. El violín de Fraser parece flotar sobre el acompañamiento ágil del piano, en un vaivén que remite a celebraciones y paisajes soleados. Cuando la transición lleva a “The Cowboy Jig”, la energía se eleva: es más rítmica, juguetona, como una cabalgata celta cruzando el océano hacia tierras americanas.
Ambas piezas forman una pareja perfecta, vibrante y vital, mostrando el lado más animado del dúo.
🍂 “Bovaglie’s Plaid”
En contraste absoluto, esta pieza tradicional compuesta por James Scott Skinner representa la melancolía y la memoria. El violín se convierte aquí en un lamento suave, casi como una plegaria suspendida en el aire. La interpretación de Fraser es de una sensibilidad extraordinaria, mientras que Machlis, desde el piano, acompaña con contención y ternura.
“Bovaglie’s Plaid” es uno de los momentos más introspectivos del álbum, una pieza que habla sin palabras de pérdida, de tiempo, de raíz. Una joya que conmueve desde su sencillez y profundidad.
🌿 Un disco que nace en la tierra y vuela alto
The Road North no es solo una muestra del talento individual de sus autores. Es una obra que demuestra cómo la tradición puede renovarse sin perder autenticidad. El álbum no busca deslumbrar con fuegos artificiales: su poder está en la emoción contenida, en el equilibrio, en la belleza callada. Es música que no necesita artificios para acariciar el alma.
Ya sea en la vitalidad de los jigs o en la contemplación serena de las airs, Fraser y Machlis nos invitan a recorrer un camino interior, una carretera hacia el norte que no es solo geográfica, sino también emocional.
Una obra imprescindible para los amantes de la música celta instrumental, y un testimonio poderoso del arte de escuchar, sentir y compartir sin palabras.
.jpg)

Comentarios
Publicar un comentario